Desde que nacemos, conocemos nuestro alrededor con lo que nuestro cuerpo siente y las interacciones que tenemos con otras personas u objetos, con el espacio o el tiempo. Es un caminar entre mundos, el del niño, el del adulto, el del anciano. Es un recorrer el tejido que forman los...
Desde que nacemos, conocemos nuestro alrededor con lo que nuestro cuerpo siente y las interacciones que tenemos con otras personas u objetos, con el espacio o el tiempo. Es un caminar entre mundos, el del niño, el del adulto, el del anciano. Es un recorrer el tejido que forman los cuerpos, las mentes, lo real y lo soñado.